Curiaqui

BIOGRAFÍA

Rafael Pedro "Curiaqui", nació en Madrid el 29 de Junio de 1965. Desde muy corta edad acompañaba a su padre al taller de arte donde trabajaba empastándose desde muy joven las manos con pigmentos, aceites y colas. A los 15 años pasa a formar parte de la plantilla como dibujante para el mundo del cine y el teatro decorando los carteles que se montaban en las principales fachadas de cine de Madrid.

En 1988 se desplaza contratado por una empresa de escenografías a Barcelona donde colabora en la decoración interior y exterior mediante grandes murales de discotecas y restaurantes, durante esos años exponía invocando el realismo que rodeaba su juventud con retratos y bodegones a oleo y carboncillo. Durante todo este tiempo sigue colaborando tanto en Madrid como en Barcelona con las principales productoras en la decoración y ambientación de varias producciones cinematográficas.

Colabora con fundiciones en decoración y pátinas de piezas, trabajando junto a Gerardo Rueda en la pintura y pátinas de diferentes piezas metálicas para un mural de gran tamaño. En el 2001 comienza su actividad empresarial abriendo una empresa de diseño y creación de imagen corporativa de forma digital. Viaja a Estados Unidos en el 2002 para visitar los estudios de Warner y Disney junto a una empresa colaboradora aprendiendo técnicas escultóricas y decorativas y colaborando de esa manera en la construcción del Parque Warner en Madrid.

Desde el primer momento combina su actividad empresarial con el trabajo en el estudio, donde estudia a artistas como Auerbach o Nicolás de Staël que le hacen cambiar sus obras del realismo a una visión más creativa y personal aunque sigue utilizando las técnicas básicas del oleo y la madera. Fabrica sus pinturas desde el pigmento y así "puede sentir la obra desde la tierra".

PROCESO CREATIVO

Rafael Pedro Fernández desde los inicios plasmó la realidad que le rodeaba en grandes telas y murales dejando entrever matices con pátinas y veladuras. Lleva años trasformando su obra intentado hacer un estudio diferente de la plasticidad del oleo plasmando una realidad más subjetiva, trasformando su visión general de una forma más expresionista y personalizada.

Intenta descubrir los colores directamente en el lienzo o la madera mezclándolos o revolviéndolos directamente en el soporte para dejarse sorprender, más trascendental, como si descubriera la obra una vez realizada desde fuera perdiendo la objetividad de llevar las riendas de la ejecución. En todo momento va dejando las pátinas iniciales y deja paso al empastado para poder tallar con el oleo y la espátula las imágenes, creando algo con más fuerza y relieve. Esculpiendo una obra no del todo plana y jugando con la luz proyectada sobre la misma para encontrar diferentes ángulos de visión.

GALERÍA

CONTACTO

estudio@curiaqui.com